«No temas, Yo estoy contigo»

Dios es presencia fiel y cercana, especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad. No es una promesa de ausencia de dificultades, sino de acompañamiento divino en medio de ellas.
En el contexto del acompañamiento familiar, esta Palabra se convierte en una brújula. Como nos recordaba el Papa Francisco en Amoris Laetitia, la iglesia está llamada a ser ¨una madre que no da sermones, sino que acompaña, guía, discierne e integra¨ (AL 296).
El Centro de Orientación Familiar encarna esta misión: ser rostro visible de este Dios que dice ¨no temas¨ a cada familia, a cada joven, a cada corazón herido.
La familia es ¨el camino de la iglesia¨, y su cuidado pastoral debe estar impregnado de ternura, verdad y misericordia. Así, acompañar no es solo orientar, sino también sostener con paciencia, como hace Dios en su pueblo.
(Exhortación Familiaris Consortio de San Juan Pablo II)

